En
nuestras oficinas y casas se desechan equipos eléctricos y electrónicos
(televisores, ordenadores, impresoras, microondas, teléfonos, aspiradores,
máquinas de escribir, radio cassettes etc.) que contienen sustancias
potencialmente eligrosas (relés de mercurio, condensadores con PCBs,
tubos de rayos catódicos que contienen plomo etc.). Estas sustancias
se encuentran bien protegidas por lo que no son accesibles en condiciones
normales de uso. El riesgo proviene de un maltrato irresponsable o a
la hora de deshacernos del equipo.